La reconocida vocalista de música típica Madeline Pineda, una de las voces más queridas del género y figura destacada en el conjunto de Jhonathan Chávez, atraviesa una nueva etapa en su vida personal y artística.
La cantante decidió hacer una pausa en su carrera en las tarimas para atender un problema auditivo que, según confesó, le viene afectando desde abril del año pasado.
Con 28 años de trayectoria en la música típica, Madeline explicó que su condición está relacionada con la exposición a los altos decibeles propios de los eventos y presentaciones en vivo, una situación que la llevó a alejarse temporalmente de los escenarios mientras evalúa la evolución de su salud.
Pero lejos de apartarse por completo del canto, la artista encontró refugio y paz en la fe. Actualmente forma parte del coro de la Catedral San Juan Bautista de Chitré, donde asegura estar viviendo una experiencia profundamente significativa.
“Para mí es algo muy grande cantarle al Rey de Reyes, expresó con emoción la cantante, quien confesó que integrarse al coro era un sueño que tenía desde hace años, especialmente en los momentos en que acompañaba a su padre durante su enfermedad y asistía a las horas santas.

Madeline contó que, a diferencia de las tarimas, en la iglesia los sonidos son distintos y no representan la misma carga auditiva, lo que le ha permitido seguir conectada con la música desde un espacio de serenidad y recogimiento espiritual.
La cantante aseguró que continuará participando en el coro, ya que esta nueva faceta le brinda paz y tranquilidad en medio de su proceso de recuperación. Mientras tanto, sus seguidores siguen pendientes de su futuro artístico, aunque ella misma ha sido clara en que por ahora su prioridad es cuidar su salud.
“Estoy en una pausa de la música típica de las tarimas. Vamos a ver qué pasa y qué queda. Pero mientras, vayan más a la iglesia, que yo estoy ahí”, dijo entre risas y con el cariño que la caracteriza.
Así, Madeline Pineda cambió por ahora los aplausos del público y el bullicio de las tarimas por los cantos de fe en la Catedral San Juan Bautista de Chitré, en una etapa marcada por la introspección, la gratitud y el cuidado de su bienestar.









